lunes, 31 de mayo de 2010

III CARRERA LIBERTY SEGUROS.

A las 8.00h llegamos a Plaza Colón, aparcamos el coche y subimos Isma, mi hermano David y yo andando por la calle Goya hasta la plaza Felipe II, para coger el chip antes de las 8:30h. Tuvimos problemas con el chip de Isma ya que se lo habían adjudicado a otro corredor, pero la experiencia en la organización hizo que en cuestión de 5min Isma tuviera asignado un nuevo dorsal y su chip. Nos encontramos con gente del gimnasio Pilar, Iciar, hoy Lourdes no corre, no se encuentra bien.
Sobre las 8:40h nos colocamos en la salida en la señalización de 40 min, sabíamos que no era nuestro tiempo, pero durante unos cuantos kilómetros podríamos utilizar de liebre a estos corredores.
Dan dos pistoletazos de salida, para los ambulantes el primero y el segundo para el resto de corredores y empieza la carrera a las prácticamente nueve en punto.


Pasamos el primer kilometro a 4'15'', no miro el pulsómetro para no agobiarme como en las últimas carreras, (sigo el consejo Miguel Ángel) y me alegro de como llevo el ritmo. Los cinco primeros kilómetros me encuentro bien, voy con mi hermano y de vez en cuando tira él, me viene bien llevamos un ritmo similar. Pero llega el avituallamiento y le pierdo, no me vengo abajo porque queda menos de 1 kilometro para la cuesta de Concha Espina, kilometro 6 y empezamos a bajar.
En filo Concha Espina “La cuesta, con el sol de frente es muy dura, pero en cuanto se sube, ya pasa lo peor", es el comentario general de la carrera y así al terminar de subir un ambulante va con pocas fuerzas y aunque todos los que nos encontramos allí vamos sin aliento, nos sale un aplauso y el grito de ánimo. Es la carrera de la integración!!!!
Toca bajada estamos en el kilometro 7 y aprovecho para soltar y dejarme caer por Príncipe de Vergara.
Kilometro 8 ya no queda nada, pero el ritmo que he llevado durante la carrera noto que no puedo mantenerlo, a pesar de seguir pasando a gente y chicas. Busco alguien con un ritmo similar al mío, necesito una liebre porque me encuentro cansada y la respiración forzada.
Kilometro 9 intento sacar fuerzas y subir el ritmo antes de enfilar Goya que es subida, pero me cuesta un montón. Subo de puntillas para ir mas ligera y me encuentro a mi padre que como en cada carrera no sé como lo hace, pero se coloca en el punto en que necesito más ánimos.
Me queda muy poco para llegar y sin embargo no veo el arco con el tiempo, me faltan como unos 300m y mi respiración va peor, pero recordando el circuito de entrenamiento de la Vega, ¿qué son 300m? Aparece el crono minuto cuarenta y cinco y pico y me alegro a pesar de estar sin aliento, voy a conseguir mi objetivo (mejorar mi marca y hacer la carrera en 45min). Entro en meta en 46'34" por el tiempo de la general, pero hay que descontar el tiempo que he tardado en salir desde el disparo. Se me olvida parar mi pulsómetro hasta casi dos minutos después, con la alegría no me doy cuenta. Así que esperamos a que salgan las clasificaciones para saber mi tiempo y si por casualidad he quedado en los primeros puestos, porque al entrar en meta he oído un comentario al respecto.
Isma y David (mi hermano) han mejorado su tiempo y además sin molestias durante la carrera. Enhorabuena!!!!!!


Efectivamente, he quedado la 10 de mi categoría!!!!!!

Objetivo cumplido.

Maria Reigal.

I Duatlón Holmes Place en San Sebastián de los Reyes (Madrid)


Mi primer Duatlón en solitario, sin Aitor como pareja y en quien apoyarme, él también competía y todo ello a pesar de que Isma (mi consorte-sufridor) también competía al igual que Javi y Javier. Nos esperaban 6 km corriendo, 25 km en bici y 3 km corriendo.
Amaneció con un día muy bueno, el sol prometía calentar y así lo hizo.
Desayuno tranquilito en la terraza de casa.
Habíamos quedado todos en vernos sobre las 9:00h en los alrededores de la salida, Centro Comercial Alegra. Aparcamos el coche al lado de Javi y nos fuimos al punto de encuentro marcado por Aitor para juntarnos con Marivi, Ángel y Javier. Cogimos los dorsales y luego fuimos a por la bici para meterlas en boxes con las identificaciones correspondientes.
Mucho chico y poca chica, pero haberlas hailas y nos mirábamos de reojillo las unas a las otras. Calentamos un poco y nos situamos los cinco cerca de la salida. A las 10:30h debería haber comenzado la competición y allí nos encontrábamos los aproximadamente 180 competidores. Empezaron a darnos las instrucciones de la carrera 6 km corriendo por circuito balizado y 4 vueltas ó 25 Km al mismo circuito que el hecho a pie, 1 vuelta ó 3 km a un circuito distinto y también señalizado, todos con el chip bien puesto en el tobillo….. Y el tiempo pasaba y pasaba y el sol que calentaba cada vez más. Por fin sobre las 11:00h dieron la salida.
Aitor y Javi, salieron como una exaltación, Isma, Javi y yo, más tranquilos, era nuestro primer duatlón y no teníamos muy claro a lo que nos enfrentábamos.
Empezamos corriendo por asfalto para pasar a camino con tramos de tierra suelta y roderas. Más o menso los 3 primero s kilómetros de bajada y los tres últimos de subida. El personal de Holmes que se encontraban a lo largo del recorrido, me iban comentando que era la primera chica, con lo que mi miedo disminuyó y más cuando al hacer la transición a bici, Marivi no paraba de darme ánimos y transmitirme su ilusión “Vas la primera!!!!”.
La carrera la hice en 29 minutos y pico. Tardé en salir con la bici, porque eso de coger la bici sin culote era mejor no probarlo, sabiendo sobre todo lo que me esperaba, aun así durante las dos primeras vueltas fui la primera.
El sol no paraba de pegar y el calor era insoportable, al menos para mí, que suelo beber con mucha frecuencia, pero aquí no encontraba el momento para hacerlo y me empezó a doler la cabeza, para evitarlo, empecé a pensar en los consejos de mi hermano David la primera vez que cogí la bici de montaña, en las clases de bici con Marivi en el gimnasio y de la primera combi con Aitor en Torrejón de Ardoz estrenando la bici de Isma y mientras pedalea sin para terminar cuanto antes. Pero en la tercera vuelta, me dobló el chico que iba en cabeza de carrera, con lo que la alegría que llevaba se me fue y creo que baje un poco el ritmo. Entonces me pasó una chica, se la veía muy fresca y que tenía experiencia con la bici, pero no importaba, había tiempo para recuperar posición y ya era la tercera vuelta de bici. Marivi me dice que me lleva sólo 20 segundo, Ángel un poco más allá, comenta que tengo un minuto, pedaleo, fuerte aprovechando los tres kilómetros de bajada, pero no logro cogerla, es más no la veo.
Cuando faltaban como dos kilómetros para hacer de nuevo transición y correr, me pasó otra chica, que sin querer hago que se caiga subiendo por la última rodera y empieza a tirar, pero no la pierdo con la vista. Saco fuerzas de para intentar recuperar distancia y cuando llego a la transición veo que acaba de empezar a correr.
Sé que al menos a ella la puedo coger, a pesar de encontrarme muy cansada y hacer una transición muy lenta. Un chico se ofrece a hacer me liebre porque oye como Aitor, Javi, Ángel y Marivi, no paran de darme ánimos y de decirme: “Puedes cogerla, vas la tercera o la cuarta, tirar , tira que la coges!!!”.
Mi liebre tiene la mala suerte de torcerse el tobillo a los pocos metros de empezar y bajando por una cuesta. Continúo sola y llega una cuesta arriba, veo a la corredora y sé que en la cuesta arriba la puedo pasar, sólo tengo que subirla de puntillas (como Miguel A. dice en clase) e ir más ligera. Efectivamente la paso, ya he cumplido mi objetivo, pero la respiración la llevo fatal. Intento tranquilizarme y recuperar “la normalidad” y ver por dónde va la otra chica. La veo a lo lejos y me propongo intentar cogerla, son poco los kilómetros que tengo que correr y aunque esté machacada en breve habrá pasado todo. Subo el ritmo e intento alargar la zancada, aprovecho las bajadas para alargarla y por fin me acerco, va con alguien que suerte. Oigo que sólo quedan 100 metros y la consigo pasar en una cuesta abajo. Lo he conseguido, ahora ya sólo queda llegar y cruzar la meta con las pocas fuerzas que ya me quedan. En filo la pequeña recta para entrar en meta. Marivi, Ángel, Aitor, Javi, todos gritando emocionados y veo el tiempo, 1:55h y sorprendida me alegro a pesar de estar polvo y necesitar sentarme en una sombra, no puedo más!!!.
Aunque tuvimos un tiempo de incertidumbre hasta la entrega de premios, no sabíamos si había quedado la primera o la segunda, porque otra chica, a la que no me había pasado durante toda la competición, pero si había entrado en meta antes. Marivi súper nervios a y contenta, no paraba de dar vueltas de un lado para otro, necesitaba que alguien la dijera lago ya. Al final se confirmó (gracias al chip) había ganado el I Duatlon de Holmes Place.

Agradecimientos:
Este primer pódium es de todo el Club de Triathlon Zagros. Todos hemos participado para conseguirlo Marivi (Ángel) y Rober y porque no, Miguel A. y Fede como monitores al pie del cañón y dando caña, por supuesto de todos los compis que cada semana nos hemos juntado para entrenar David, Jose Luís…., y nos juntamos (incluidas las Rubias aunque les guste más la piscina que la bici y correr) y como no al Compi-consorte Isma sufrido de sufridores, que se encuentra metido en cada competición sin olerlo ni saberlo.
Mencionar a Lourdes que aunque no está en el Club de Triathlon pero si en Zagros fue ella, la que me animó a que nos prepararnos para correr nuestra primera Media Maratón hace tres años ya.

lunes, 17 de mayo de 2010

AITOR se bautiza en Tres Cantos...



El espíritu de los "Berragros". XVII Triatlón cross Tres Cantos-15/05/10.

Berragros: Dícese del animal mitológico mezcla de "Berraco de los montes" y "Zagros". Se caracteriza por su entrega, capacidad de superación e ilusión en lo que hace. Se alimenta de entrenamientos y competiciones. El buen ambiente, la amistad y el compañerismo con los de su especie le hacen un animal casi indestructible.

Hoy es el día, mi primer triatlón. Eso fue lo que pensé el sábado cuando me levanté (de buena mañana, para prepararlo todo bien) mientras intentaba calmar esos nervios que me acompañaron todo el día hasta el momento justo de saltar al agua (sólo ahí desaparecieron).

Un vez limpia mi bici, me da por intentar ajustar ese freno delantero que lleva años dándome guerra y que hace que roce el disco y vaya frenado a cada golpe de pedal (con lo que me esperaba luego, como para tener más resistencia). Pero como el que no sabe es como el que no ve, toqué donde no debía y vacié el circuito del freno. Que no frenaba, vaya, y que no me iban a dejar cometir. Era la una de la tarde y festivo. Llamo a Ángel (¡socorro!) pero el freno de disco es la única parte conocida de una bici que no ha tocado y no es capaz de desmontar y montar en menos de 15 segundos. Llamo a Decathlón y me dicen que imposible, que no me aseguran tenerla reparada a tiempo. Me lanzo a Fórum y, a pesar de no poder coger ya bicis para reparar por estar demontando la tienda, el que me atendió (antiguo competidor de bici que tuvo que dejarlo por una lesión) me la arregló como favor personal. La dejó mejor que nueva y en tiempo record. No sé cómo te llamas, y supongo que no leerás esto nunca, pero que quede aquí, negro sobre blanco, mi más sincera gratitud. Continuaré la "cadena de favores" (preciosa película, por cierto).

A las cinco de la tarde ya estaba allí, con Ángel y Marivi, Begoña y Lorenzo y Sergio y Ángel (mi padre). A los seis no sé cómo pagaros que estuvierais allí todo el rato, de pie, ayudándome, apoyándome, animándome y mostrándome lo que valéis y lo que sois. Que sepáis que en cada brazada, pedalada o zancada estabais allí conmigo, en mi mente, ayudándome. Gracias, mil gracias.

Por fin, con media hora de retraso, comienza la competición. Tiene razón Sergio cuando dice que los nervios previos, la sensación de ansiedad, la soledad y concentración de la preparación inicial (neopreno, bici, zapatillas...) no sólo son parte importante, sino una de las más interesantes de vivir. Los que probaron el agua antes de la salida venían con cara de pánico de lo fría que estaba (y eso que casi todos llevábamos neopreno!). Bocinazo inicial y...¡al agua! La primera vuelta me costó coger el ritmo, y en la segunda, cuando ya lo tenía cogido, se cabaron los 750m. Fue muy bonito, cómo se lucha por cada posición (la de golpes y agarrones que hay!) y la sensación de ver cómo pasan por debajo las algas...parecía el salva-pantallas de Windows! La transición la hice muy bien, tal y como me indicaron Ángel y Mariví (no hay nada como seguir a los maestros) y enseguida estaba en la bici. Tres vueltas por un circuito con algo de peligro (caminos estrechos, muchas roderas, tierra suelta) que hizo que hubiera múltiples caídas (por suerte pude librarme) y que castigaba las piernas con los continuos toboganes. Pero quedaba, para mí, lo más bonito: la carrera. Es donde más disfruto y donde más hay que apretar los dientes porque las fuerzas van ya tocadas. La tarde (eran ya más de las 8) estaba preciosa, con un atardecer de cine, y ahí, cuando ya tenía que darlo todo, salió el "berragros" de dentro para terminar la carrera como hay que hacerlo: ¡a tope! Espectacular llegada a meta con mis seis magníficos animándome y haciendo fotos (menudo reportaje!).

Esto no ha sido más que el principio (en dos semanas haré el segundo), pero este primero lo recordaré siempre por ser muy especial, y lo que me llevo de él siempre caminará conmigo. Es un orgullo para mí ser el primer triatleta (¿me puedo considerar ya así?) del club Zagros en correr un triatlón. A ver qué tal Javi el domingo, que se estrena en Canet a lo grande (distancia olímpica), espero que salga también su "berragros" de dentro...Por cierto, esto tiene que alimentarse de cachorros y nuevas generaciones, a Sergio ayer le picó el gusanillo del triatlón, quién sabe...

Aitor.

lunes, 26 de abril de 2010

III Duatlón Arroyomolinos, 25/04/10. Pues…casi que prefiero la lluvia...

Nada, que el que no se queja es porque no quiere: si llueve, porque te mojas, si hay barro, porque no hay quien mueva la bici, si hace viento o frío, porque ni la bici ni tú, no se mueve nadie…Pero por fin, ayer, nada de esto: ni lluvia, ni barro, ni frío, ni viento: al fin, tres meses después de empezar esta apasionante temporada, ¡una carrera con sol! No me lo podía creer: con ropa ligera, gafas de sol (como le gusta a Ángel) y una sensación muy agradable a las 10 de la mañana. El problema es que la competición empezó a las 13h, con lo que de “agradable” pasó a “calor insoportable”: madre mía, ¡faltaba el aliento!, y, encima, sólo con el agua del bidón de la bici (primera carrera que veo que no dan agua durante la competición). Pues ahí estábamos Pablo y yo (él se estrenaba) como únicos representantes de Zagros. Los dos coincidimos en que tenemos que hacernos la equipación ya, qué envidia ver al resto, aunque sólo fueran dos (ni que decir tiene los que iban más de 20) con la misma ropa, como que impone más…
Respecto a la carrera, muy rápida (sobre todo la bici) y dura por algún repecho y por el calor. Yo mejoré cuatro minutos respecto al Duatlón de Alcobendas, para un total de 1:17. Pabló se estrenó genial, 1:13 y sin agua…

Vamos, que casi prefiero la lluvia…

Aitor.

Duatlon Cross Cerceda. Corriendo bajo la lluvia.

A las nueve de la mañana ya me estaba acordando de aquella maravilla del séptimo arte que crearan en 1952 Stanley Donen y Gene Kelly, donde se veía a un ilusionado Kelly haciendo caso omiso a la cantidad de agua que le caía por encima mientras bailaba por aquella calle, subiéndose a las farolas y chapoteando sobre los charcos mientras cantaba aquel mítico “Singing in the rain”…
Pues esa es la canción que me acompañó durante la hora y cincuenta y cuatro minutos que duró para mí el duatlón-cross Cerceda 2010. Amaneció el día lloviendo, y así continuó durante toda la mañana. Mal día para correr y montar en bici por tierra, pensaba mientras daban la salida (40 minutos tarde) a la vez que vaticinaba cómo iba a terminar de barro (de arriba a abajo, orejas, boca y ojos incluidos).
Pero, a pesar de todo, disfruté la carrera: esos charcos-ríos que hacían que en cada pedalada se hundiera en el agua hasta la rodilla, ese viento, esa lluvia, ese terreno en mal estado…Además, sin salirme de mis tiempos: 24 minutos los 6 primeros Km. de carrera, hora y cuarto en la bici y 12 minutos los tres últimos Km. a pie más tres minutos perdidos en las dos transiciones.
Ahora, a esperar a ver qué tiempo hace el próximo domingo en el duatlón de Arroyomolinos. Aunque creo que no me importa mucho, estoy cogiendo ya el gustillo (como G. Kelly) a “cantar” bajo la lluvia en cada competición…

Aitor.

domingo, 18 de abril de 2010

CUATRO TRIATLETAS RUBIAS Y UNA CARRERA DE 5 KILÓMETROS.

Luxemburgo, etapa prólogo del Tour de Francia 1989, Pedro Delgado se despista y llega 2 minutos 40 segundos tarde a la rampa de salida… son cosas que pasan.


Madrid, 11 de abril de 2010, prueba de 5km, 9:00h de la mañana. Acaban de salir los que corren la media, nosotras aún tenemos diez minutos, suficientes para entrar al baño a pesar de la cola y para calentar; es decir, andar bajo el sol hasta la línea de salida.
Luce el sol y todo va sobre el horario previsto: nos hemos levantado a las 7.00 horas a pesar de ser domingo, y hemos superado el primer impulso de mandar todo a rodar y quedarnos tan ricamente en la cama; “tenía fiebre”, excusa perfecta pero poco creíble así que, ¡arriba…!
Desayuno, ducha y vestuario, perfectamente coordinadas las mallas con la camiseta, los calcetines, las zapatillas, los cortavientos rosas…todo glamour…!; y deprisita al coche, que hemos quedado.
Salimos a la calle y primer descubrimiento: los domingos a las 8.00h las calles son reversibles, no sólo sirven para volver de juerga, también pueden ser utilizadas para ir a sitios. Llegamos al Retiro y segundo e insólito descubrimiento: a las 8.30 horas de un domingo hay problemas de aparcamiento. Alguien propone ir corriendo hasta el Retiro pero se impone la cordura: calentar cansa, y tenemos 5Km por delante…tranquilidad, que es domingo.
Son las 9.00 horas y hemos saludado a José Luis y a David, hemos cogido y colocado nuestros chips con suma elegancia en nuestro perfectamente coordinado vestuario y aquí estamos, esperando para entrar al baño (por llamar a eso de alguna manera, en ese momento hubiéramos deseado ser chicos). Somos cuatro mujeres y no se puede empezar una carrera sin entrar al baño… ya está, estamos listas.
Bueno, es el momento de calentar, así que buscando el solecito (andando deprisita más que corriendo) vamos hacia la salida… qué raro... nos parece entender que esperan a los primeros participantes en 15’…¿¿cómo?? ¡Pero si aún no hemos salido…!
¿Por qué hay tan poca gente en la salida? De hecho, ¿dónde está la salida...? Es más, ¿por qué no hay nadie…? Parecemos Eduardo Noriega en la Gran Vía de la peli: “Abre los ojos”.
¡¡No puede ser!! Hemos llegado tarde, ¿por qué no nos han esperado? No hay nadie a nuestro alrededor, somos mujeres y podemos llegar tarde aunque sea el día de nuestra boda, ¿no…?
Al fondo nos parece ver un grupo de gente que deben ser los últimos que salieron; echamos a correr con todas nuestras fuerzas, Charo tira y se incorpora al grupo, María José y Vero se paran (si no hay contra quién competir para qué seguir); Chus se pone nerviosa, tiene que completar la carrera o perderá la comida que se ha jugado… momentos de incertidumbre, ¡tanto madrugar para esto…!
¿Qué hacemos? De pronto descubrimos un atajo (sí, da un poco de vergüenza, pero nos quitamos 500 metros) y en ese momentos vemos pasar un cortavientos rosa, es Charo: “¡Charooooooo, estamos aquiiiiiií…!” y ahora sí empieza la carrera.
El recorrido es muy bonito y cómodo, es muy divertido tener la calle para ti, la temperatura es excelente y todo va muy bien hasta que de pronto aparece ELLA: la cuesta del “Ángel Caído”, ¡pero no se va a caer! Menuda pendiente tiene la cuesta, imposible estar derecho, insufrible, pero en fin: hay que terminar como sea.
Y finalmente terminamos; no estamos tan glamorosas como al principio pero hemos pasado un rato super divertido. Entre risas, decidimos ir a esperar a los chicos y a María que corren la media…vemos pasar a Javi y a Rober…, qué cara de fatiga llevan. No saben lo del atajo, se lo tenemos que contar para el año que viene.
Os dejamos, hemos quedado para ir viendo la colección deportiva de verano, ya veréis nuestro nuevo equipamiento en la carrera de la Mujer.

Bss,

Charo, Chus, María José y Vero

miércoles, 14 de abril de 2010

MEDIA MARATHON VILLA MADRID 2010... por Javi.

El pasado Domingo asistimos a una de las pruebas más esperadas del año: el Medio Maratón de Madrid 2010. Es una fecha estupenda para ponerse a prueba para el MAPOMA para los que se presentan, pero también un objetivo en sí mismo para muchos corredores. De hecho, para mí el medio maratón es la distancia más divertida: ni tan rápida y agónica como los 5 o los 10 km, ni tan larga y pesada como el maratón. Lo suficientemente larga para disfrutar un buen rato del recorrido, a un ritmo rapidillo pero con sensaciones agradables la mayor parte del tiempo.
El día amaneció tan bueno como se puede pedir. Despertador a las 6:45, desayuno con café y tostada como todos los días, y a a la cama otro ratito. La ropa para el desplazamiento hasta la salida, para la carrera y la post-carrera, el dorsal y todo lo necesario quedaron preparados el día anterior. A las 7:30 me empiezo a poner en marcha, y un rato después estoy en la calle con la bici: he decidido utilizar este medio de transporte para llegar hasta la salida. Me permitirá tener controlado exactamente el tiempo que tardo en llegar, y acercarme hasta la misma mesa donde se entregan el chip. Además, a esa hora un Domingo el paseo por las calles vacías de Madrid es una maravilla. Hace un fresco agradable, no frío. Pedaleo suavemente para no cargar las piernas, me sirve de calentamiento. Según me acerco al Retiro, por la calle Príncipe de Vergara, tengo oportunidad de explorar parte del recorrido que vamos a hacer después. Veo pasar motos de la Policía Municipal, agentes cortando las calles aledañas al recorrido. Paso por el kilómetro 15, y los voluntarios están ya organizando el puesto de avituallamiento, descargando un camión de botellas de agua y preparando las mesas donde las colocan... me voy metiendo en el ambiente.
Al entrar en el Retiro, me encuentro un hervidero de gente. De repente, un ambientazo. Tengo que desmontar porque no se puede circular y me acerco arrastrando la bici a pie a la Casa de Fieras, el mini zoo abandonado del Retiro. Aseguro la bici a los barrotes de lo que creo era la jaula del oso polar y me dirijo a pie a la entrega de chips. Tras recogerlo, espero un poco a los amigos que van a correr. No me gusta quedar formalemente antes de las carreras porque prefiero estar a mi rollo concentrado en la carrera, pero siempre decimos una hora y lugar orientativos, por si nos vemos un momento. Si no, no pasa nada, ya habrá tiempo para comentar la carrera despuñes frente a unas cañas. Hoy viene mucha gente conocida a correr y veo a algunos... un saludo rápido y al ropero a dejar la mochila. Por el camino encuentro a más gente. Entre ellos a uno de nuestros estupendos preparadores en Zagros, Roberto. Saludos rápidos y cada uno sigue con sus tareas previas a la salida.
Este año la temperatura es una delicia: después de dejar las cosas en el ropero y quedarnos con lo justo para correr, no hace nada de frío. Parece que dentro de un rato hasta puede que pasemos un poco de calor: el sol brilla, no hay ni una nube. Después de la temporada de invierno que hemos pasado, con frío y lluvia en casi todas las carreras, esto es una maravilla.
Me dirijo a la salida, con la intención de colocarme cerca de la liebre de 1:30. Mi objetivo es mejorar mi tiempo de 1:28:40 conseguido en la Media Maratón Ciudad Universitaria un par de semanas atrás. Me ha costado recuperarme de aquel esfuerzo, pero con la ayuda de los fisioterapeutas de Zagros (Gracias, Toni y Goyi !) me siento preparado por lo menos para bajar de 1:30. Toni me ha dejado las piernas estilo robocop, con un vendaje neuromuscular de color negro.
Parece que he estado demasiado relajado y me he acercado tarde a la salida, porque ya está abarrotada de gente y después de un rato serpenteando entre la multitud me encuentro completamente bloqueado en la zona de los corredores de 1:40. Imposible acercarme más. Con los nervios maldigo para mis adentros a todos los que están más adelante y no van a correr ni por asomo al ritmo que corresponde a ese puesto en la salida. Echo de menos un sistema de cajones como en la San Silvestre Vallecana. Bueno, al final la culpa es mía por no haber llegado antes. Espero pacientemente al pistoletazo de salida.
A las 9 dan la salida. Tardo del orden de 2 minutos en pasar por el arco de salida, caminando. En seguida puedo trotar un poco y empiezo a buscar huecos para adelantar, tratando de no malgastar demasiadas energías en zigzaguerar a través del gentío. Me doy cuenta de que se me olvidó poner el cronómetro a funcionar al pasar por el arco de salida, asi que toca esperar hasta el kilómetro 1 para hacerlo, y así poder tener referencias del ritmo que llevo. Mejor, así queda borrado de momento de mi cabeza el tiempo del primer kilómetro, seguramente nefasto. Tengo que hacer 4:12 por kilómetro, y apretar un poco al final, si es posible...
Afortunadamente, ya en el kilómetro 3 consigo correr a mi ritmo. Poco después tomamos la calle Santa Engracia y comenzamos la larga subida hacia la Plaza de Castilla. Al principio es fácil mantener el ritmo. En seguida llegamos al parque de bomberos, uno de los momentos más esperados por muchos corredores en esta carrera. Cada año da una inyección de energía en mitad de la cuesta pasar por delante de los bomberos, que sacan los camiones a la calle y tocan las sirenas para animar.
Más adelante, después de Cuatro Caminos la cuesta nos da un respiro en Bravo Murillo para continuar alternando repechos y falsos llanos hasta Plaza de Castilla. Aquí culmina la subida, se abre mucho el recorrido y se acumula bastante público, que no deja de animarnos aplaudiendo y gritándonos que ahora toca bajada. Llego con unos 40 segundos de más, con la intención de recuperarlos poco a poco en la bajada, aunque ésta tenga algún que otro repecho de subida corto, pero de buena pendiente.
El kilómetro 14 cae rozando la hora, y un poco más tarde llegamos al Retiro de nuevo, que habremos de rodear en parte hasta Atocha, para afrontar la subida decisiva desde la Plaza de Mariano de Cavia: una cuesta de pendiente acusada, temido por todos los corredores que lo han experimentado en otras carreras de 10 km en el entorno del Retiro y en la edición anterior de la media maratón. A este punto llego con unos 30 segundos de ventaja sobre mi ritmo de referencia: como era previsible, caen todos en la cuesta, pues las fuerzas ya se van apagando. En los últimos 2 kilómetros sólo queda aguantar sin perder más segundos, animados por la gran cantidad de público que nos va diciendo lo poco que queda.
Llegando a la última curva antes del paseo de coches voy mirando el suelo, concentrado en mantener el ritmo con las pocas fuerzas que me quedan, cuando oigo mi nombre y al levantar la cabeza veo... ¡ a las chicas de Zagros con sus cortavientos rosas dando gritos de ánimo ! Mª Jose, Vero, Charo... han venido a hacer la carrera de 5 km. Trato de sonreír y pronuncio un "hasta ahora", tomo la curva y encaro la última recta hasta la meta, abarrotada de público a los lados. Acelero un poquito y termino en tiempo de carrera 1:30:52, tiempo neto 1:29:02. No he podido mejorar marca pero por muy poco; con todo, ha sido una carrera muy buena.
Después de la meta, recojo mi mochila, voy por mi bici, y al encuentro de las chicas. Un poco más tarde nos reunimos con Maria, Ismael, Jose Luis y David, que también han hecho los 21097 m: hoy ha habido una buena representación del club en esta carrera.
Un día así no puede terminar de otra manera que delante de unas jarras de cerveza, comentando nuestras experiencias y haciendo planes para futuras carreras...
En la terracita donde paramos hay un montón de personas conocidas de distintos grupos que también han corrido, asi que toca rotar de mesa en mesa, hasta la hora de retirarse a comer. Ha sido uno de las mejores mañanas de running que recuerdo. Ahora, a concentrarse en el MAPOMA: unos días para descansar, algún test para decidir a qué ritmo correr, y otra vez a disminuír carga de entrenamiento hasta la cita el 25 de Abril.

jueves, 25 de marzo de 2010

DUATLON ALCOBENDAS 2010... por Jose Luis.

Bueno, me estreno como comentarista deportivo-bloguero a la vez que me he estrenado en el maravilloso mundo del DU. Bueno, me estreno en los DU "estandar". Ya hice alguno "cross" anteriormente.
¿Diferencias? Para mí ¡¡¡¡TODAS!!!! Imagino que a los que les gusta más correr o la bici de carretera, les gustará más los estandar. A mí que soy un forofo de la BTT, me divierten más los cross. Ahora bien, tengo que reconocer que, dentro del sufrimiento y el desconocimiento de la "técnica" de estas pruebas, disfruté muchísimo.
Primero, el volver a tener contacto con bicis de carretera. Les tengo pánico por los coches. Prefiero mil veces bajar por el cortado más dificil del mundo, lleno de raíces y rocas, que tener la horrible sensación de depender de un tercero montado en una máquina de hierro de 1.500 kilos. Pero bueno, adentrarse en el mundo de los DU y los TRI, tiene este "peaje".
Un amigo me dejó una buena bici de carretera el día antes, que probé el mismo sábado haciendo una ruta cortita de 70 km para recordar sensaciones. Sensaciones horribles, por cierto. Estaba más pendiente de los coches que de montar y no me dí cuenta que me regulé mal la altura del sillín. ¡¡¡CRASO ERROR!!! Y lo pagué al día siguiente en la prueba que la hice mucho más lenta de lo que pensaba. No me encontraba a gusto encima de la bici. En ningún momento tube buenas sensaciones. Pero eso lo contaré más adelante.
Vayamos por partes: Amaneció horrible!!! Lloviendo y sin pinta de que escampara. Llegué a Alcobendas el último del equipo y algo tarde para la hora a la que quedamos (para variar en mí, espero que ya me hayan disculpado mis compis). Cierto es que quedamos con tiempo más que de sobra. Pero ¡¡¡MENOS MAL!!! Recoger el dorsal, descubrir la "técnica" de su colocación y posición durante la prueba (lo de darle la vuelta en el segmento bici fue nuevo para mí) y, una vez abierta la zona de transición, a colocar el material.
El día se fue arreglando un poquito. Al menos paro de llover, lo que fue una auténtica bendición. ¿El ambiente? Acongoja un poquitín. Ves gente que parece "TRIminator". Equipada hasta las cejas. Con material sacado de la guerra de las galaxias. ¡¡¡QUÉ BICIS!!! ¿Y eso rueda? ¿Por dónde se hinchan? ¿Y esos monos? ¿Habrá que llevar uno p´hacerlo bien? Pues imagino que sí!!! Donde fueres, haz lo que vieres. Así que, a observar y aprender para la próxima.
Había gente que tenía puestas las zapas de bici en las calas (hasta ahí nada anormal) y además agarradas con una goma elástica a alguna parte del cuadro o el desviador para que quedaran horizontales y fuese más fácil ponérselas al montar. Imagino que al dar la primera pedalada, la gomita se rompe sin problema y quedan los restos que, al acabar la prueba, los quitarán del cuadro y la zapatilla, imagino. Buen truco!!!
Hay que aprender. Y mientras miras a un lado y a otro como un niño en Disneylandia, llega la hora de calentar. JODER!!!! El 95% vienen en grupitos de clubes de Triatlon perfectamente equipados!!!! Jejejeje... pero yo miro a mi lado y también tengo compis de club!! La pena es que lo sabemos sólo nosotros. Pero eso es lo importante. Aunque el efecto "intimidatorio" de la indumentaria no hay que desdeñarlo.
Teníamos apoyo logístico y fotógrafa oficial. No se si esos clubes tan numerosos y tan bien equipados llegaban a tanto, ¿eh?. En fin, que llega la hora de la salida!!!
Mariví salía más tarde (5 minutos de diferencia con la salida masculina) pero aún así, se quería comer el asfalto YA!!! Se puso con nosotros en la línea de salida hasta que se dió cuenta 10 segundos antes del inicio. Le miraban los de alrrededor¨"acojonaos". ¡¡¡JODER ÉSTA CHICA!!! Decían. ¡¡¡DEJEMOS PASO QUE NOS PASA POR ENCIMA!!! Y es que, de los cuatro, era la más "pro". ¡¡¡SIN DUDA!!!
¡¡¡COMIENZA LA PRUEBA!!! Aitor quería seguir a Javi y yo seguir a Aitor. ¡¡¡BUFFF!! Lo mío misión imposible. Salí de los últimos. Nos colocamos atrás del todo, bien es cierto. Pero de todas formas, tal y como corro me hubiera dado igual. Tenía la vista clavada en la espalda de Aitor todo el rato intentando no perder mucho con él y lo medioconseguí. El circuito era de ida y vuelta, así que podías ver el ritmo de los primeros. ¡¡¡ALUCINANTE!!! ¡¡¡SI YO NO CORRO ASÍ NI LOS 100 METROS LISOS!!!
Regulé mal la carrera. No tengo "referencias naturales" en la carrera y tampoco llevaba ni pulsómetro ni cronómetro siquiera. Así que llegué a la transición menos cansado de lo que pensaba y diciendo: ¡¡¡AHORA VIENE LO MÍO!!! Nada más arrancar, noté que algo no iba bien. Había parado de llover, el "grupo" estaba superdisperso y por tanto no era tan peligroso por caídas como pensabamos al inicio, con lo que se podía ir muy rápido en la parte de bajada del circuito. Pero yo no encontraba la posición en la bici. Sillín demasiado bajo. Me di cuenta tarde. Lástima. En fin, a aguantar. Intentaba pegarme a rueda de gente, y cuesta abajo, sin problema. Cuando había que transmitir potencia a los pedales, era otra cosa. No tenía recorrido de pierna. En fin, la bici muchísimo peor de lo que tenía previsto. A Aitor le ví de milagro en la bajada de la primera vuelta. Pero a Javi, ni rastro desde la salida. Al paso por meta de la segunda de las cuatro vueltas al circuito de bici, coincidí con Mariví que se estaba montando en la bici a la salida de la transición. ¡¡¡ANIMO Y A RODAR!!! Con esa mirada asesina y cara de concentración que tenía, la verdad es que imponía!!!
En fin, dos últimas vueltas y a la transición de nuevo. La bici cada vez peor. No estaba cansado, pero las sensaciones no eran buenas.
El último tramo de carrera, se hace sólo. Me costó mucho menos de lo que pensaba y recordaba de los DUcross el volver a correr. Aún así, tenía ganas de acabar. ¡¡Y de repente en la última revuelta ví a Javi!!! "Bueno, pues no lo estamos haciendo tan mal", pensé.
 En fin, llegamos a meta!!! Misión cumplida!!! Puntuamos como club (aunque poquito imagino) porque eramos el mínimo que exigían. Tres miembros. Mala suerte lo de Pablo con la tienda de bicis, que le hicieron una mala jugada no teniéndosela a punto para el domingo y finalmente no pudo competir. La próxima será.
Bueno, a pesar de todo, lo pasamos muy bien. Experiencia más que repetible. Ya tengo el virus del DU-TRI en las venas!!! Eso sí, varias conclusiones:
1º.- Las distancias cortas no son lo mío. Demasiado explosivo el tema. Creo que lo haré mejor y disfrutaré más con los olímpicos y de ahí hasta el Ironman para el año que viene.
2º.- TRI mejor que DU. Correr no es lo mío. Lo tengo claro. Siempre pensé que correr era de cobardes,jejeje...
3º.- Hay más técnica de lo que parece en éste deporte. Truquitos a tutiplen.
4º.- La bici de carretera no tiene nada que ver con la BTT. Habrá que entrenarla más específicamente.
Animo a todos y espero que en el siguiente seamos como mínimo el doble de gente. Nos lo pasamos muy bien y, el "tercer tiempo", como en el Rugby, es lo mejor. Para la próxima hay que hacerlo más largo!!! (El tercer tiempo, claro está ;-)
Besos y abrazos
JOSE LUIS AZAÑÓN

miércoles, 10 de marzo de 2010

Duatlon Villa de Madrid.... por Marivi.

Bueno, por fin mi primera crónica:

Madre mía, se me vienen tantas cosas a la cabeza que no se por donde empezar.
Ya la noche fue movidita "los nervios" me hicieron dormir poco y mal.
Levántate con prisa porque puse el despertador mal y tuvimos muy poco tiempo para desayunar (sin ganas) y cargar todo en el coche, menos mal que al menos lo que respecta al material, ropa de después y demás quedó preparado la noche anterior.
Al llegar el ambientazo era total. Estoy contigo Aitor, para los que nos inauguramos en esto, es impresionante. Todos/as te parecen mejor que tú, (bueno en mi caso esta vez resultó un buen pensamiento, jejeje).
No tiene nada que ver competir, a ser "apoyo logístico" aunque en esto último puedo confirmar que se pasa tremendamente mal, no porque lo hayas sufrido en tus carnes, sino porque a los que nos gusta el deporte y hemos competido aunque en otras cosas y sobre todo vivimos con alguien al que ves entrenar día a día, sabemos perfectamente lo que se juega en una competición y lo que hay detrás de ella, los meses y semanas previas.
Pues nada, recojo dorsal, me alegro que me den una simple goma para colgarme el dorsal en la cintura y a llevar la bici al control mientras todas nos vamos mirando de arriba a abajo. Coloco bici, zapatillas y casco para la transición y me acuerdo que el cambio no estaba bien puesto por lo que vuelvo a bajar la bici y bajo algún que otro piñón para no quedarme enganchada en la salida.
En la salida, todas las chicas la verdad bastante emocionadas y alguna alegre animando al grupo, cosa que es de agradecer. Bocina de salida y sprint inmediato de las "pros". Se empieza a alargar la fila y se empieza a ver quien manda. Estreno pulsómetro por lo que de vez en cuando miro pero mis sensaciones no van con el pulsómetro. Sé que al principio por los nervios te agarrotas bastante pero que luego es cuestión de minutos el que cojas sensaciones y vayas a tu ritmo sin dejarte arrastrar por las demás, por lo que yo puse el mío y solo deseaba pasar por el lado de mi gente para que me ayudaran con sus ánimos. Por lo que GRACIAS Ángel, Aitor, Andrés y Ana (finisher de Lanzarote 2009 y ahora finisher premamá, está en su 7º mes), antes de salir me dijo "estoy contigo" y casi me echo a llorar...
Al llegar a la transición quedaban más bicis de lo que me pensaba por lo que me animo un poco. Las 3 vueltas en general bien, las disfruté bastante salvo las bajadas (soy un poco cageta, ¿verdad Ángel?), otro reto a pulir. En la 1ª vuelta veo otra vez a mis 3 apoyos logísticos y me pasan 3 velocípedos por la izquierda (las 3 primeras), y no me queda otra que sonreirles y decir, "me han doblao, vaya máquinas", se rieron... espero que haya foto de ese momento Aitor, jejeje. La verdad es que no fue como la carrera de ellos, nosotras ibamos más dispersas, no había tanta grupeta a la que poder agarrarte, por lo que quitando algún cruce con alguna y ánimos recíprocos, poco que contar, bueno sí, la verdad es que se te pasan muchas cosas por la cabeza, pero me las guardo.
Última transición vi que estaba lleno de bicis y lo que me temía (voy a ser la 3ª por detrás), me dejo el casco de la bici puesto (es tan ligero y cómodo que ni me entero que lo llevo) y los de la organización me gritan "casco, casco" y me toca irme al cajón y encestarlo. Me pongo a correr y literalmente parezco "Chiquito de la calzada", nada, que las piernas no iban. Miro el pulsómetro y otra vez me quedo loca porque no refleja mis sensaciones. Se me junta una chica, me anima, digo una palabrota, se ríe y me dice es mi primer triathlon y yo la contesto y el mío pero también el último... (Ni de coña), al final se aleja un poquito pero no la pierdo demasiado y me encuentro en una recta a Andrés que se pone a correr un pelín conmigo y me anima y le digo, "no tengo piernas". Aún así los 2.5 km se me hicieron "cortos".
Que buena la sensación de llegar a la meta, siempre en clase de bici me lo imagino, cada clase para mi es una competición imaginaria, toca apretar, toca subir carga y me veo adelantando tal cual como lo transmito y ese día en la carrera también me oía en la clase de bici y yo misma me decía, Mariví, puedes, coge ritmo, puedes de sobra... y fue lo que hice: darlo todo y disfrutarla.

Ahora que lo escribo me sale una sonrisa, que mal se pasa en el momento y que bien sabe el reto después.
Os animo a todos, por pequeña o grande que sea la prueba, os animo a que sintáis "la competición".

Besos a todos.

Mariví

XIX Duatlón “Villa de Madrid”-Casa de Campo-7 de marzo de 2010.

Supongo que le pasará a todo el mundo y que siempre ha sido, es y será así: cuando te enfrentas a algo por primera vez, es inevitable tener cierta sensación de desasosiego, nerviosismo, tensión, incluso desazón (“marasmo”, lo llamaba Pessoa), pero no, miedo no.

Pues eso es lo que me pasó a mí el domingo pasado al llegar a la casa de campo y ver lo que había allí montado: las transiciones preparadas, gente calentando, bicicletas espectaculares y superligeras por todos lados (¿y yo voy a competir con este “hierro”?). Pero todo se pasaba con los ánimos, consejos, alegría y tranquilidad de los otros tres integrantes del grupo (Ángel, Mariví, Andrés, curtidos ya en mil y una batallas -¡en peores plazas han toreado!-) que me transmitían constantemente.

La primera en salir, Mariví, luchando con el resto de chicas de la competición y con las tres primeras, mundo aparte, que iban como auténticos tiros, era impresionante verlas tanto correr como montar en bici. Impagable el gesto que nos hizo Mariví a Ángel y a mí cuando le pasaron las tres en una vuelta…

Pues venga, a la transición, a dejar la bici…y después de enseñar la licencia, me dicen que no puedo competir con ese manillar. Menos mal que pude desarmar los cuernos (¡gracias a ese corredor anónimo que me dejó las llaves Allen!) y que me permitieron correr (previa anotación en sus hojas para que no volviera a hacerlo en otra carrera). Salida por dorsales (en riguroso orden) y... ¡a correr!. El primer 5.000 en 20 minutos, la transición a la bici, de pena (¡cómo pesa!), los 21 km en bici, mejor de lo que esperaba (45 minutos, hay que ver cómo va la peña, pensaba yo, mientras tenía que prestar atención en que no me llevaran al suelo los cohetes que me iban pasando por los lados). Finalmente, la sensación del día: dejar la bici y empezar a correr: tenía razón Ángel, es muy raro, parece que no tienes control de las piernas. No obstante, acabé bien el último 2.500 (10 minutos) para un total de 1:20:39 por mi crono.

El día anterior a la carrera, por lo que pudiera pasar, me apunté al Duatlón de Alcobendas para que no hubiera marchas atrás, pero ahora que me he estrenado, creo que no hubiera hecho falta, ¡me hubiera apuntado de todas maneras después de la primera!.

Aitor.